Empezamos por un análisis del que toda persona podía partir. Un análisis físico de su propia persona, su aspecto y por lo que se le podría identificar a primera vista.
Francisco de Goya era de estatura media, lo cual dicen que era típico para la época, por lo que no destacaba por su altura, pero tampoco era considerado bajo. Se le describe con una complexión robusta, lo que sugiere una constitución física sólida y bien desarrollada, lo que se refleja también en algunos retratos que muestran su figura con cierta solidez. Destacamos además que solía vestir con la moda de la época, incluyendo prendas típicas de la aristocracia y la élite social.
Goya es representado con cabello oscuro, mostrándose por lo general con el pelo peinado hacia atrás. Además, se destaca la expresión de sus ojos en varios retratos que le han podido realizar a Goya, siendo sus ojos a menudo descritos como intensos y penetrantes, capturando la atención del espectador. Algunos retratos muestran a Goya con barba y bigote, elementos de su apariencia que podrían haber cambiado a lo largo de su vida, ya que las representaciones varían.
Es importante tener en cuenta que las representaciones físicas de Goya pueden variar entre los diferentes retratos realizados por diversos artistas, y algunas de las descripciones de su apariencia se basan en testimonios y escritos de la época. La imagen física de Goya que prevalece en la historia se forma a partir de estas representaciones artísticas y observaciones históricas.

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